Investigadores argentinos determinan que habría vida en Marte
En 1976 la NASA envió a Marte la sonda Viking, que investigó la existencia de vida en el planeta rojo con resultados negativos. El experimento, llamado LR (Labeled Release Experiment), ha sido revisado por un grupo de científicos del Hospital Borda, encabezados por el Dr. Mario Crocco, según anuncia la agencia DIN.
El equipo del Dr. Crocco llegó a la conclusión de que los resultados de la mision Viking son consistentes con la presencia de vida microbiana en la superficie del planeta. Incluso han propuesto un nombre para el microorganismo: Gillevinia straata (en honor a Gilbert Levin y Patricia Straat, los científicos que impulsaron el proyecto Viking).
Este estudio inicia toda una polémica acerca de las conclusiones propuestas por la NASA en 1976, que aseguró en aquella época que “los rayos UV hacían imposible la existencia de vida en ese planeta” y que “la gran cantidad de oxidantes encontrados impedían la vida”. Investigaciones posteriores, sin embargo, no pudieron encontrar dichos compuestos oxidantes. Además, los científicos argentinos afirman que la NASA, en base a dichas conclusiones, dejó de esterilizar sus naves, por lo que es factible que hayan introducido contaminación biológica alterando el ecosistema marciano.
Debo reconocer que cuando leí el artículo de la agencia DIN (que me llegó al mail por parte del usuario enonius) fui muy escéptico ya que no encontré otras fuentes en habla hispana que contrastaran lo que decía DIN. Sin embargo, buscando fuentes de habla inglesa, encontre este reporte (también mencionado en el artículo de DIN) de la conferencia de Levin en Washington donde anuncia el estudio. También encontré esta nota, donde el Dr. Phil Crowley hace una crítica de este anuncio.
Incluso hay una entrada en la Wikipedia sobre el organismo putativo Gillevinia straata, donde resume un poco lo que les he contado. Se que algunos van a decir que Wikipedia no da ninguna confianza, pero creo yo que cualquier entrada en la Wikipedia es más revisada (por lo tanto suceptible de ser refutada) que el resto de las fuentes mencionadas en este post.
Habrá que esperar futuras investigaciones que apoyen a una u otra teoría. Independientemente de que Crocco tenga razón, o la NASA esté en lo correcto, esto es parte del sano ejercicio de la ciencia, donde los constantes intentos de refutar hipótesis nos van acercando cada vez más a la verdad.



